viernes, 3 de junio de 2011

ARTRITIS

Capítulo 2 ¿Qué afecta la artritis?
2.1. Zonas Afectadas
La artritis, es una enfermedad muy complicada, no solo por su origen y/o causas, sino también, por las complicaciones que produce en diferentes partes del cuerpo, por sus síntomas, por su rápida evolución, entre otras cosas.
A continuación, se nombrara brevemente algunas afectaciones de la artritis reumatoide (AR):
o   Inflamación y desgaste en algunas articulaciones
o   Deformación de articulaciones, por el desgaste de alguna
o   Inflamación de los ganglios linfáticos
o   Destrucción de tejido corporal sano
o   Fiebre
o   Cambios visuales
o   Dolor ocular
o   Inflamación ocular
o   Pérdida de visión
o   Pérdida progresiva de fuerza
o   Inflamaciones
o   Inflamación alrededor del corazón
o   Anemia
o   Dolor crónico
o   Crecimiento lento, retardado o desigual
o   Discapacidad de movimiento
o   Temblor en extremidades
o   Inflamación de la membrana sinovial
o   Inflamación de todo el cuerpo
o   Fatiga
o   Etc.

Como se nombraron algunos de los síntomas y afectaciones que produce la artritis, podemos notar que son diferentes partes y por tanto, es que, para tener una mayor facilidad para su estudio, su avance, se puede clasificar por zonas. Es decir, como afecta o interviene en cada una de estas



2.1.1             AFECTACIÓN ARTICULAR
 El patrón de afección articular habitualmente es múltiple aunque puede ocurrir lo contrario, que la artritis sea oligoarticular y permanezca así durante meses e incluso años. Conforme la enfermedad progresa, sufren más articulaciones y las menos frecuentemente afectadas son las temporomandibulares, la columna cervical y las cricoaritenoideas.
Un síntoma típico de la AR, aunque no patognomónico, es la rigidez articular subjetiva matutina, particularmente en las manos (pero puede referirse a cualquier segmento articular e incluso ser generalizada). El paciente refiere despertar con sensación de "rigidez" y dificultad para hacer movimientos (los de prensión, por ejemplo) y tal limitación desaparece espontáneamente.
Aquí se presenta rigidez articular, esto es muy común en personas afectadas con artritis reumatoide, la rigidez suele presentarse en la mañana, síntoma el cual va mejorando gradualmente con la actividad en aproximadamente una a dos horas.
También se pueden presentar los ruidos articulares como son crujidos y chasquidos, un grado de la movilidad de la articulación específico, este puede verse reducido por la presencia de dolor al moverla, como cuando se inflama , debido a que la articulación no ha presentado movimiento frecuente o constante durante un tiempo prolongado y por qué la articulación haya quedado lesionada.

Por lo general la inflamación es simétrica, es decir, que la enfermedad ataca a las mismas articulaciones en ambos lados del cuerpo (por ejemplo : ambas muñecas, ambos codos, etc.)
En primer lugar suelen inflamarse las articulaciones de los dedos de las manos, muñecas, codos, tobillos, rodillas y cadera.

 Manos: presentan afectación de muñecas así como de las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas, es decir, los dedos. Con la progresión de la enfermedad suele aparecer deformación en los dedos.
v Caderas: la afectación de estas articulaciones suele producir limitación de la movilidad, así como dolor en la ingles y los muslos.

El curso de la afección articular es variable: monocíclico, que ocurre más en el sexo masculino, sin factor reumatoide en el suero y con pocas articulaciones afectadas. El curso policíclico es el más frecuente (70%) y puede ser intermitente (con exacerbaciones y remisiones; estas últimas a veces espontáneas) o bien continuo. La forma clínica progresiva es afortunadamente la menos común (l0%) y se observa usualmente cuando el principio es notoriamente poliarticular.
En las manos la inflamación de las interfalángicas proximales (IFP) da el aspecto fusiforme tan típico de la AR, las interfalángicas distales (IFD) permanecen indemnes siendo este un dato diferencial con la osteoartrosis. También bilateral y simétrica, es frecuente encontrar artritis metacarpofalángica. A medida que avanza la enfermedad, aparecen datos de atrofia muscular interósea y deformidades características de AR como con la desviación cubital de los dedos, los pulgares en gatillo y la hiperextensión de las IFP con flexión de las IFD (deformidad en cuello de cisne).Las muñecas se afectan en la mayoría de los pacientes y en la quinta parte puede desarrollarse el síndrome del túnel carpiano por compresión del nervio mediano por debajo del ligamento anular del carpo por hipertrofia sinovial local. En la AR no escapa articulación alguna aunque las afectadas con la mayor frecuencia son las rodillas, los codos, hombros y tobillos.
Lo esencial para diagnosticar AR es el conjunto de datos clínicos. La citología hemática muestra anemia normocítica hipocrómica leve a moderada y paralela a la actividad de la enfermedad. No hay cambios típicos en los leucocitos excepto eosinofilia en AR con afección extraarticular. La velocidad de sedimentación (VSG) se encuentra elevada y es de utilidad para evaluar actividad (otro reactante de fase aguda es la proteína C reactiva, positiva en la AR y con el mismo significado clínico de la VSG). El factor reumatoide es positivo en 70-80% de los casos pero no es específico de la AR. Otros estudios ofrecen datos de menos constancia y significado. Así por ejemplo, el estudio del líquido sinovial da información de un proceso inflamatorio que no es exclusivo de la AR aunque sí pudiera tener cierta utilidad como elementos para diferenciación.


2.1.2                     AFECTACIÓN EXTRA ARTICULAR
Existen diversas razones que indican que la AR es una enfermedad sistémica más que una enfermedad articular inflamatoria localizada; la frecuencia con que se observan síntomas generales como fatiga, febrícula, linfadenopatía y nódulos subcutáneos así lo sugieren. En ese sentido se emplea el término "enfermedad reumatoide" cuando existe afección no sólo articular sino de otros órganos tales como pulmones, ojos, nervios periféricos, vasos y corazón, además de alteraciones como anemia, leucocitosis, trombocitosis, presencia de reactantes de fase aguda e hiperreactividad inmunológica (aparición de anticuerpos como los factores reumatoides y los anticuerpos antinucleares).
Las manifestaciones extraarticulares más comunes son:
Los nódulos reumatoides, presentes en el 20% de los casos y que, en general se relacionan con la presencia de factor reumatoide positivo y artritis grave.
Las manifestaciones hematológicas ya citadas.
Las alteraciones pleuropulmonares como pleuritis con y sin derrame, fibrosis pulmonar intersticial difusa, la enfermedad pulmonar nodular, la neumoconiosis reumatoide o Síndrome de Caplan, la arteritis pulmonar y la enfermedad obstructiva de las vías aéreas.
La afección cardíaca en forma de pericarditis (en 30-40% de los casos de autopsia), la miocarditis (10-20%), lesiones valvulares y arteritis coronaria.
En el área oftalmológica es bien conocida la queratoconjuntivitis sicca o síndrome de Sjogren, epiescleritis, escleritis, opacidad corneana periférica, diplopia por probable tendovaginitis del oblicuo superior (el raro síndrome de Brown).
La mononeuritis múltiple con frecuencia se asocia con vasculitis reumatoide con cambios sensitivos y motores como son la flacidez de la mano o del pie.
Las lesiones vasculares inflamatorias pueden tener una amplia distribución en los pacientes con AR y de hecho las hay en la sinovial inflamada. Existe, sin embargo, una entidad clínica definica, la vasculitis reumatoide caracterizada por lesiones cutáneas, úlceras, polineuropatía, gangrena digital, isquemia visceral e incluso infarto intestinal.

2.1.3                 AFECTACIÓN DERMATOLÓGICA
El 50% de las personas con artritis reumatoide, desarrollan nódulos reumatoideos. Los cuales tienden a aparecer con facilidad en las fases activas de la enfermedad y pueden desarrollarse de forma gradual o abrupta.
Se localizan alergias y cambios rápidos en la zona subcutánea, aunque pueden ser de diferentes modos.
En ocasiones la piel presenta una sensibilidad mayor a la normal, y los cambios climáticos ocasionan que se altere la piel presentándose en ella hinchazón, enrojecimiento, pigmentación, comezón, entre otros síntomas.


2.1.4                  AFECTACIÓN OCULAR
Es la causa más frecuente de síndrome de Sjorgren secundario, el cual se manifiesta como una queratoconjuntivitis seca (20% de los pacientes, es la manifestación ocular mas habitual)
La presencia de esclerotis o de epiescleritis es poco habitual correspondiendo al 1%.
La esclerotis puede adelgazar la escolera, hasta dar lugar a la escleromalacia perforante, cuadro muy severo el cual puede derivar en endoftalmitis y ceguera.

2.1.5                     AFECTACIONES RESPIRATORIAS
Se presentan con mayor frecuencia en varones, las más importantes son:
o   Pleuritis: que es la manifestación más frecuente y no precisa de tratamiento.
o   Fibrosis pulmonar: localizada en las bases de los pulmones. Se detecta en los estadios precoces debido a una alteración de la capacidad de difusión pulmonar.
o   Nódulos pulmonares: pueden cavitarse y sobre infectarse, se denomina síndrome de Caplan.
o   Bronquialitos con obstrucción de bronquios y bronquiolos
o   Obstrucción de las vías respiratorias.

2.1.6                        AFECTACIONES CARDIACAS
Los pacientes con artritis reumatoide corren un riesgo significativamente mayor de morir por una afección cardiaca  si padecen de inflamación en las articulaciones mayores, vasculitis reumatoide (inflamación de los vasos sanguíneos) enfermedad pulmonar reumatoide o una elevación en la tasa de sedimentación eritrocitaria (análisis sanguíneo) que mide el nivel de inflamación del cuerpo.
No son claros los medios por los que la inflamación de la artritis puede conducir a enfermedades cardiacas.
Como conclusión, se ha propuesto vigilar el grado de inflamación de un paciente, el riesfo de muerte puede disminuir.

2.1.7                      AFECTACIONES HEMATOLÓGICAS
La anemia es multifactorial, y se encuentra asociada tanto al proceso inflamatorio crónico así como a la ferropenia.
Se relaciona también con el grado de afectación articular y es la manifestación más frecuente.


2.1.8                      AFECTACIÓN RENAL
Amiloidosis renal: es una enfermedad sistemática que afecta, puede formar nódulos, depósitos en la membrana basal, infiltrado linfocítico, así como depósitos irregulares.
Lupus: enfermedad sistémica la cual afecta y ataca a las células y tejidos sanos.
Infecciones renales:
Pielonefritis o infección del tracto urinario superior.
Nefritis lúpica
Daña a diferentes porciones del riñón, lo cual se manifiesta como
o   Sangre en la orina
o   Orina con apariencia espumosa
o   Presión arterial alta
o   Inflamación del cuerpo
Exámenes:
Análisis de orina EGO (examen general de orina)
Examen para lupus ANA (anticuerpos antinucleares)

2.1.9                      AFECTACIÓN EN LA NEUROLOGÍA
1. Afectación del Sistema Nervioso Central:
o Vasculitis cerebral que afectan a vasos de calibre medio y en pacientes con enfermedad avanzada.
o Nódulos meníngeos que están compuestos de tejido reumatoide inflamatorio localizados en las meninges y no invaden el parénquima cerebral y suelen ser asintomáticos.
o La paquimeningitis reumatoide, es una alteración tardía y rara que puede ser producida por nódulos reumatoides en la duramadre o bien por infiltración difusa de células inflamatorias; puede producir compresión medular, de raíces nerviosas o de pares craneales e incluso crisis epilépticas si afectación cerebral focal.
o Hidrocefalia a presión normal por alteraciones en la reabsorción de LCR tras la inflamación meníngea; puede mejorar con corticoides o con válvula de derivación ventriculoperitoneal.

2. Afectación neurológica por patología osteoarticular (Bouchaud-Chabot et al, 2002):
o Espondiloartrosis a lo largo de toda la columna vertebral, en especial cervical que producen cefaleas y cervicalgias frecuentemente.
o Subluxaciones de la articulación atloaxoidea; si es lateral, raramente alteraciones neurológicas focales pero contribuye a la aparición de cefalea y cervicalgias; cuando es horizontal, se combina con frecuencia con panus de los tejidos blandos (tejido sinovial con afectación reumatoide, proliferativo y engrosado) produciendo mielopatías, especialmente en pacientes con una reducción congénita del conducto raquídeo. Si se trata de subluxación vertical, puede producir compresión medular, troncoencefálica o más raramente afectación de la arteria vertebral.
o Subluxaciones cervicales que pueden producir compresión medular.

3. La afectación de Sistema Nervioso Periférico: es más frecuente, 10% de los pacientes.
o Las neuropatías compresivas o por atrapamiento son las más frecuentes; se producen en etapas tempranas y son ocasionadas por la inflamación periarticular y fibrosis y más raramente por los nódulos reumatoides. La prevalencia del síndrome del túnel carpiano es el doble que en la población normal y puede ser la presentación de la enfermedad; no se correlaciona con la duración, ni sexo masculino ni con la seropositividad. La neuropatía cubital es la segunda en frecuencia por atrapamiento en el codo. El atrapamiento del nervio tibial posterior por tenosinovitis produce síndrome túnel tarsiano.
o Las neuropatías producida por vasculitis necrotizante y pueden cursar como:
 Polineuropatía sensitiva simétrica y distal; no asocia con mayor grado de actividad de la enfermedad y tiene un buen pronóstico; se sugiere causa isquémica por vasculopatía oclusiva o vasculitis de bajo grado.
 Mononeuritis isquémicas.
 Mononeuritis múltiple.
 Polineuropatía sensitivomotora grave y fulminante en pacientes con enfermedad avanzada, altos títulos de factor reumatoide y de VSG y niveles de C4 bajos; en la biopsia de nervio o músculo se observa una vasculitis necrotizante. Tiene mal pronóstico con una supervivencia 60% a los 5 años y el tratamiento son altas dosis de corticoides y ciclofosfamida oral.

4. Afectación muscular:
o Debilidad y atrofia muscular por desuso; provocada por el dolor articular, la sinovitis y la inmovilidad en casos avanzados.
o La miopatía asociada con la artritis reumatoide tiene una base inmunológica; se pueden observar células inflamatorias intramusculares (linfocitos y células plasmáticas) en las biopsias musculares. En casos de vasculitis asociada, las células inflamatorias intersticiales se detectan en casi el 25 % de las biopsias musculares, junto con infiltrados perivasculares.
o Los corticoides pueden causar una miopatía proximal lentamente progresiva con niveles de CPK normales o elevados; el tratamiento es disminuir la dosis lentamente.
o D-penicilinita, tratamiento de segunda línea, puede causar un síndrome miasténico que cede tras la supresión del fármaco. Se caracteriza por síntomas oculomotores en el 90% de los casos, una debilidad muscular proximal lentamente progresiva, disminución o ausencia de reflejos tendinosos profundos y puede asociar anticuerpos anti receptor de acetilcolina en el 75 % de los casos y anti músculo estriado en el 53%.



2.2   EXAMENES PARA EL DIAGNOSTICO DE ARTRITIS
El Diagnóstico de la artritis y otras enfermedades reumáticas:
El diagnóstico de la artritis y otras enfermedades reumáticas suele resultar difícil, ya que muchos de los síntomas son similares entre las distintas enfermedades. Para realizar un diagnóstico preciso, el médico podría necesitar hacer lo siguiente:
·         Revisar la historia médica.
·         Realizar un examen físico.
·         Realizar exámenes de laboratorio, rayos X y otros exámenes por imágenes.

¿En qué consiste la revisión de la historia médica?
Primero, el médico elaborará una historia clínica detallada para ver si la artritis u otro problema musculo esquelético es la probable causa de los síntomas.
Luego, un examen físico completo puede mostrar que el líquido se está acumulando en la articulación (esto se denomina "derrame"). La articulación puede mostrar sensibilidad al ser presionada suavemente y puede presentar calor y enrojecimiento, en especial en artritis infecciosa y artritis auto inmunitaria. Puede ser doloroso o difícil rotar la articulación en algunas direcciones, lo que se conoce como "rango de movimiento limitado".
En ciertas formas auto inmunitarias de artritis, las articulaciones pueden deformarse si no se trata la enfermedad; dichas deformidades son los distintivos de la artritis reumatoidea severa que no se ha tratado.
Las pruebas varían de acuerdo con la causa que se sospeche y a menudo abarcan exámenes de sangre y radiografías de las articulaciones. Para verificar la presencia de infección y otras causas de artritis (como gota causada por cristales), se extrae líquido de la articulación con una aguja y se examina bajo el microscopio. Para mayor información, ver los tipos específicos de artritis.
Hay disponibilidad de un examen de sangre específico para diagnosticar la artritis reumatoidea y diferenciarla de otros tipos de artritis. Este examen se denomina examen de anticuerpos antipéptidos cíclicos citrulinados (anticuerpos anti-PCC). Otros exámenes que se pueden hacer abarcan: 
·         Conteo sanguíneo completo
·         Proteína C reactiva
·         Ecografía e imágenes por resonancia magnética (IRM) de las articulaciones
·         Factor reumatoideo (positivo en aproximadamente el 75% de las personas con síntomas)

Al revisar su historia médica, su médico puede hacerle las siguientes preguntas:
·         ¿Dónde le duele?
·         ¿Cuánto tiempo hace que tiene el dolor?
·         ¿Cuándo le duele y cuánto dura el dolor?
·         ¿Cuándo empezó a notar el dolor?
·         ¿Qué estaba haciendo la primera vez que notó el dolor?
·         ¿Qué tan fuerte es el dolor?
·         ¿Hay algo que alivie el dolor?
·         ¿Ha tenido alguna enfermedad o lesión que pueda explicar el dolor?
·         ¿Hay antecedentes en su familia de artritis o de otras enfermedades reumáticas?
·         ¿Qué medicamento, o medicamentos toma actualmente?

¿En qué consisten los exámenes de laboratorio?
El Instituto Nacional para la Artritis y las Enfermedades Musculo esqueléticas y de la Piel (National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases) proporciona una lista de exámenes frecuentes para el diagnóstico de la artritis y otras enfermedades reumáticas:
·         Anticuerpos antinucleares (su acrónimo en inglés es ANA) - mide los niveles de anticuerpos en la sangre, que a menudo están presentes en las personas con enfermedad reumática.
·         Artrocentesis (también llamada aspiración articular) - consiste en analizar una muestra de líquido sinovial de una articulación; para obtenerla se introduce en la articulación una aguja fina y hueca, y se
·         aspira con una jeringa.
·         Complemento - mide la concentración de complemento, un grupo de proteínas de la sangre; las concentraciones bajas de complemento en la sangre están asociadas con el lupus.
·         Biometría Hemática Completa (su sigla en inglés es CBC) - mide el número de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas presentes en una muestra de sangre; un número bajo de glóbulos blancos (leucopenia), de glóbulos rojos (anemia) o de plaquetas (trombocitopenia) están asociados con determinadas enfermedades reumáticas o con los medicamentos que se toman para su tratamiento.
·         Creatinina - un examen de sangre para controlar una enfermedad de los riñones subyacente.
·         Velocidad de sedimentación globular (VSG, su sigla en inglés es ESR) - medición de la rapidez con la que los glóbulos rojos caen hacia el fondo de un tubo de ensayo. Cuando existen hinchazón e inflamación, las proteínas de la sangre se agrupan y pesan más de lo normal. Por eso, cuando se les mide, caen y se posan más rápido en el fondo del tubo de ensayo. Generalmente, cuanto más rápido se depositan las células de la sangre más grave es la inflamación.
·         Hematocrito (PCV, packed cell volume) - mide el número de glóbulos rojos que existen en una muestra de sangre. Las concentraciones bajas de glóbulos rojos (anemia) son frecuentes en las personas con artritis inflamatoria y enfermedades reumáticas.
·         Factor reumatoide - detecta si el factor reumatoide existe en la sangre (un anticuerpo que aparece en la sangre de la mayoría de las personas que padecen artritis reumatoide y otras enfermedades reumáticas).
·         Análisis de orina - se analiza una muestra de orina en busca de proteínas, glóbulos rojos, glóbulos blancos o cilindros que indiquen la enfermedad del riñón, que se asocia con varias enfermedades reumáticas.
·         Cuenta de leucocitos (su acrónimo en inglés es WBC) - mide el número de glóbulos blancos de la sangre (un número elevado de glóbulos blancos puede indicar una infección, mientras que si el nivel es bajo podría indicar alguna enfermedad reumática o una reacción a los medicamentos).
·         Proteína C reactiva (CRP, por su sigla en inglés) - proteína que aumenta cuando hay una inflamación en el organismo. Aunque la velocidad de sedimentación globular (ESR) y la CRP reflejen grados de inflamación similares, algunas veces una estará elevada cuando la otra no lo esté. Esta prueba puede repetirse para controlar su respuesta a los medicamentos.

¿Qué técnicas de imagen se usan para diagnosticar la artritis y otras enfermedades reumáticas?
Las técnicas de diagnóstico por imagen le darán a su médico una idea más clara de lo que le ocurre a sus articulaciones. Entre este tipo de técnicas se incluyen los siguientes:

·         Rayos X - energía electromagnética utilizada para registrar en una placa imágenes de huesos y órganos internos (la Artrografía es una radiografía específica de una articulación).

·         Tomografía Computarizada (su sigla en inglés es CT o CAT) - son procedimientos no invasivos que toman imágenes de cortes transversales del cerebro o de otros órganos internos. Los rayos X más comunes algunas veces no detectan las anormalidades vistas en las CT.
·         Imágenes por Resonancia Magnética (su sigla en inglés es MRI) - es un procedimiento no invasivo que produce vistas bidimensionales de un órgano o estructura interna, especialmente del cerebro o de la médula espinal.
·         Artroscopia - utilización de una cámara intraarticular que se introduce, a través de una pequeña incisión, en una articulación para verla por dentro; este procedimiento permite al médico evaluar, reparar o reconstruir los tejidos dentro y alrededor de las articulaciones.
·         Ultrasonido de las articulaciones - utilizado en ocasiones para detectar la inflamación antes de que los rayos X muestren daños
·         Densitometría ósea (DEXA) - estudio por imágenes para medir la densidad ósea, que se utiliza principalmente para detectar osteoporosis.







2.3                               TRATAMIENTO
Como la AR es una enfermedad que ofrece tales variantes, el punto esencial en su tratamiento es individualizarlo; además, también son variables las formas de manifestarse y de responder al tratamiento.
Los principios generales del manejo de la AR se pueden resumir así:
1. Tratamiento sintomático. Orientado al control del dolor y la inflamación. Por otra parte, debe mencionarse la esfera afectiva que, manifestándose como depresión o ansiedad y angustia, exigen tratamiento sintomático y en ocasiones medidas especiales. Para los síntomas primero mencionados, los AINE ocupan un destacado lugar; los glucocorticoides tienen también un lugar importante como supresores sintomáticos y se reservan para casos seleccionados (gran actividad o manifestaciones extra articulares graves) y aquellos que no responden a los AINE y a otras medidas que se comentan en el párrafo siguiente.
2. Medidas especiales y especializadas. Tienen como fin el alivio sintomático, la preservación de la función y la integridad articular y del sistema musculo esquelético en general. Aquí se incluyen los diversos procedimientos fisioterapéuticos, de rehabilitación, quirúrgicos y ortopédicos y también la información al paciente sobre la naturaleza de la AR, las razones del tratamiento, lo que se espera de él, la importancia del apego a todas las medidas terapéuticas y en fin a todo aquello que contribuye al bienestar y a la recuperación del paciente y a lograr una buena calidad de vida.
3. Medidas específicas. Se orientan esencialmente a modificar la historia natural de la AR puesto que aunque se sabe ahora que es una enfermedad auto inmunológica, la etiología aún se desconoce. Existen medicamentos que han mostrado ese efecto y se les ha calificado como "modificadores de enfermedad", "drogas antirreumáticas modificadoras de síntomas de la enfermedad" (denominación propuesta por ILAR: International League of Associations for Rheumatology), "inductores de remisión" o bien como "drogas antirreumáticas de acción lenta", por citar los nombres más comunes. En México, el primer nombre es el más usual.
Se consideran medidas específicas, aquellos medicamentos que tienen una indicación limitada como por ejemplo las cloroquinas en la artritis reumatoide y el lupus, el metotrexate en la artritis reumatoide y otros más (sulfasalazina, oro inyectable, D-penicilamina, azatioprina, ciclofosfamida, etc). Su empleo exige el conocimiento del medicamento, riesgos y beneficios; siempre es aconsejable recurrir al especialista.

El médico podrá hacer las siguientes sugerencias para el tratamiento.
Reposo: un principio básico del tratamiento, es el reposo temporal (por unos días) de la articulación afectada, dado que usarla empeora la inflamación. Los períodos regulares de reposo sirven para aliviar el dolor. En ocasiones, un breve reposo absoluto en cama ayuda a aliviar un brote grave en su etapa más activa y dolorosa, el cual le servirá al paciente para aliviar el dolor, se pueden utilizar tablillas para inmovilizar y proporcionar descanso pero también serán necesarios movimientos sistematizados para prevenir la rigidez.
Dieta: se aconseja seguir una dieta regular y saludable, rica en pescado y aceites vegetales, ya que pueden tener beneficios sobre la inflamación.
Medicamentos: Las principales categorías de fármacos usados para tratar la artritis reumatoide son los antiinflamatorios no esteroides, los fármacos de acción retardada, los cortico esteroides y los fármacos inmunosupresores. Para quien deba tomar antiinflamatorios no esteroides de manera prolongada o para quienes sufran de trastornos gastrointestinales, existe una nueva clase de medicamentos con mejor tolerabilidad gastrointestinal, llamados inhibidores de la COX-2.
Además de recibir AINEs o inhibidores COX-2, los pacientes con artritis reumatoide deben recibir tratamiento con medicamentos o fármacos de acciones lentas o modificadoras de la enfermedad, con los que se puede lograr que la artritis no progrese. Por ello, deben recibir atención por un especialista en Reumatología. Por lo general, cuanto más fuerte es el fármaco, mayores son sus efectos secundarios potenciales. Por eso se recomienda un seguimiento muy estricto.




Otras terapias
Conjuntamente con los fármacos para reducir la inflamación de las articulaciones un programa de tratamiento para la artritis reumatoide puede incluir ejercicio, fisioterapia, aplicación de calor en las articulaciones inflamadas y, en ocasiones, cirugía. El ejercicio suave evita la rigidez de las articulaciones inflamadas. Al evitar la inflamación, los ejercicios activos y regulares pueden resultar útiles, sin que la persona llegue hasta el extremo de cansarse. En algunos casos, la práctica de ejercicios en el agua puede resultar bastante fácil
Cada tratamiento será individualizado, donde el médico tomará en cuenta muchos factores, así como la forma en la que el paciente vaya respondiendo a los diferentes medicamentos. Existen tratamientos especializados para aquellos que sufren trastornos gastrointestinales.
Otras terapias: conjuntamente con el tratamiento farmacológico, se deberá incluir ejercicio, fisioterapia, calor o inclusive cirugía.







CONCLUSIÓNES
A propósito del tratamiento integral de cualquier enfermedad reumática, uno de los logros sobresalientes en el manejo de la artritis reumatoide es el concepto de que las medidas de todos tipos (sintomáticos, especiales y específicos) deben ponerse en juego desde el primer momento, en cuanto se tenga la certeza del diagnóstico. Hoy se piensa que si la enfermedad es agresiva, el tratamiento debe ser también agresivo.
La artritis es una enfermedad de origen desconocido, sin embargo, se considera que tiene predisposición genética, es decir, que esta sea hereditaria.
Esta patología se puede presentar a cualquier edad, y afectar a todo tipo de personas, donde afectará a todo órgano o tejido sano.
A la fecha no se ha encontrado cura para ella, sin embargo, hay tratamientos destinados al control de estas, los cuales le brindaran al paciente una mejor calidad de vida.






BIBLIOGRAFÍA
Páginas de internet:
·         http://www.msd.com.mx/msdmexico/patients/reumaticas/artritis_tratamientos.html
·                www.todo-en-salud.com
·              www.neurowikia.es/content/repercusi
·                www.medicinadigital.com

Libros
·       Las bases farmacológicas de la terapéutica de Goodman & Gillman
·       Artritis reumatoide
·       Harrison /medicina interna
·       Atlas de dermatología pediátrica

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada